
Talkie-1931 es un bicho raro entre los chabots potenciados con inteligencia artificial: sus creadores entrenaron a esa IA solo con datos anteriores al año que figura en su denominación. Así, el modelo desconoce todos los acontecimientos posteriores a esa fecha. ¡Incluso ignora su propia naturaleza!
Acotando sus conocimientos, los investigadores desnudaron el funcionamiento de las IAs contemporáneas que se entrenan con la misma base de datos: Internet. Tal como observa la publicación Emerge, "esa información compartida lo moldea todo; lo que saben, cómo se comunican, lo que consideran obvio".
Usemos un ejemplo azaroso y caprichoso. Si entrenáramos a una IA con información sobre los mundiales de fútbol anteriores a Qatar 2022, entonces ese sistema dirá que Lionel Messi nunca fue campeón del mundo con la selección mayor.
Una curiosidad, en paralelo. Cuando le preguntamos a Talkie quién es nuestro archifamoso Messi, a falta de unas cinco décadas para el nacimiento del futbolista respondió que se trata de un escritor y político de origen italiano.
Mientras que ChatGPT, Gemini, Claude y otros de su especie están actualizados con información de última hora,Talkie-1931 es intencionalmente sesgado.
Se trata de un modelo abierto, con 13.000 millones de parámetros, ideado y respaldado por una organización sin ánimo de lucro que lideran tres investigadores. Tal como señalamos, fue entrenado exclusivamente con textos que circularon antes del 1 de enero de 1931. Su base de datos contiene libros, diarios, revistas y solicitudes de patentes, entre otros documentos.
Los interesados en comprobar cómo funciona Talkie-1931 pueden ingresar al sitio web oficial del proyecto donde el chatbot Claude, desarrollado por Anthropic, le conversa las 24 horas. También hay una caja de texto, para realizar preguntas y conversar.
El modelo resultante desconoce muchos más eventos que el campeonato mundial en el que se coronó la selección argentina de fútbol, en el 2022. Por ejemplo, es anterior a la popularización de la penicilina que fue descubierta pocos años antes; tampoco conoce las atrocidades del nazismo o la caída del Muro de Berlín; y a su vez desconoce los avances tecnológicos que se afianzaron en este siglo, incluyendo la revolución de Internet y el actual auge de la IA.




