
El regreso de Juan Pablo Valdés desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dejó esta semana un balance político y económico agridulce para la Casa de Gobierno correntina. La gira relámpago de menos de 24 horas que el Mandatario provincial concretó a mediados de semana logró sostener el avance de negociaciones consideradas estratégicas para la provincia -como la cesión de terrenos nacionales a cambio de compensación de deudas-, pero terminó exhibiendo un endurecimiento de la disputa con Nación por las regalías de Yacyretá y una nueva escalada en los reclamos por el esquema energético nacional.
El viaje generó altas expectativas en el oficialismo provincial y en distintos sectores económicos. No solo por el volumen de temas sensibles incluidos en la agenda, sino también por el delicado contexto financiero que atraviesan las provincias tras casi once meses consecutivos de caída de coparticipación federal. En ese escenario, Corrientes buscaba ganar margen político y económico en varios frentes al mismo infraestructura, energía, tierras nacionales y financiamiento indirecto.
La primera señal positiva llegó por el lado de los inmuebles nacionales. Valdés confirmó que las conversaciones con funcionarios nacionales permitieron formalizar el inicio de los trámites para la transferencia de predios estratégicos ubicados en la capital correntina, entre ellos sectores del ex Regimiento 9, áreas de Vías Navegables y espacios vinculados al puerto.
"Hoy formalmente se ha iniciado el trámite, ya están en contacto los equipos para lograr las transferencias de las tierras", afirmó el Gobernador tras regresar el jueves a Corrientes. Se trata de activos que la Provincia considera centrales para futuros proyectos urbanísticos, de infraestructura y desarrollo económico en una ciudad donde la disponibilidad de ciertas tierras se volvió un factor clave para la planificación estatal y privada.

La negociación por esos inmuebles forma parte de un esquema más amplio de compensación de deudas entre Nación y Provincia. Desde diciembre, el Gobierno correntino viene buscando destrabar acuerdos que permitan convertir activos nacionales en herramientas de financiamiento indirecto, en un contexto donde la administración nacional redujo drásticamente la asistencia a las provincias y paralizó la obra pública federal.
Sin embargo, el tono cambió completamente cuando el Mandatario abordó la cuestión de las regalías hidroeléctricas de Yacyretá. Allí, el balance del viaje fue claramente negativo. La provincia esperaba avances en la instancia de mediación abierta ante la Corte Suprema de Justicia, pero las posiciones entre Corrientes y Nación quedaron nuevamente empantanadas.
"No pudimos avanzar con el diálogo que nosotros esperábamos, por eso vamos a abandonar los plazos y continuar por la vía judicial", lanzó Valdés, en una de las definiciones más fuertes de la semana.

La disputa enfrenta a la provincia con organismos nacionales vinculados al sistema energético y gira alrededor del reconocimiento de recursos que Corrientes considera adeudados en concepto de regalías hidroeléctricas. Para el Gobierno provincial, esos fondos son determinantes no solo desde el punto de vista jurídico, sino también financiero, en medio de una presión creciente sobre las cuentas públicas.
"Nosotros sostenemos nuestra postura y ellos sostienen que no es así. Entonces, recurriremos a la Justicia para que sea quien finalmente diga quién tiene razón", insistió Valdés, marcando el endurecimiento definitivo de la estrategia correntina.

La tensión energética, de hecho, terminó atravesando casi todo el discurso del Gobernador apenas aterrizó nuevamente en la capital provincial. Desde un acto vinculado al Sindicato de Luz y Fuerza, el Mnsatario retomó con fuerza el reclamo por una tarifa eléctrica diferenciada para Corrientes y el Norte Grande, en paralelo al debate nacional por la Ley de Zonas Frías.
"Se encuentra discutiendo la Ley de Zonas Frías y en el norte necesitamos una tarifa diferenciada porque en Corrientes abastecemos a cinco provincias con energía y pagamos una tarifa bastante alta", sostuvo.
La frase buscó reinstalar una discusión histórica para el la contradicción entre el rol estratégico de Corrientes como provincia generadora de energía y el peso que tienen las tarifas sobre hogares, comercios y sectores productivos locales.
Además, Valdés insistió en que el consumo energético del norte argentino no responde a una cuestión de confort sino de necesidad climática. "Nosotros queremos plantear claramente que, si va a haber beneficios para las zonas que son frías, queremos que estén otras zonas que son muy cálidas o cálidas. Dependemos de la energía para refrigerarnos", argumentó.
En paralelo, el Gobernador reveló que la provincia ya trabaja en alternativas propias frente al progresivo retiro de subsidios nacionales. "Estamos trabajando para tener la posibilidad de que los correntinos contemos con una especie de tarifa diferenciada; es algo que comenzamos a diseñar para que impacte directo en el pago de las boletas", dijo.
El planteo no aparece aislado. Según explicó, existe articulación política con otros gobernadores del NEA y NOA para impulsar un esquema regional común. "Todas las provincias del norte tenemos situaciones muy cálidas y una realidad igual. Venimos trabajando con los demás gobernadores y buscando que esto sea una bandera de todos", sostuvo.
El trasfondo de todas estas discusiones sigue siendo la fragilidad fiscal que atraviesan tanto la provincia como los municipios. Aunque en mayo la coparticipación mostró cierta estabilización respecto de meses anteriores, el Gobierno correntino mantiene un fuerte nivel de cautela financiera.
La definición salarial para estatales provinciales -que se anunciaría la próxima semana-aparece directamente condicionada por ese escenario. Valdés viene reiterando que uno de los objetivos centrales es preservar el equilibrio fiscal alcanzado por la provincia sin recurrir a adelantos de coparticipación nacional.
"Nosotros queremos seguir cumpliendo en tiempo y en forma con lo que son salarios y anuncios salariales", señaló días atrás el Mandatario; mientras en distintos municipios del interior ya avanzan con recortes de estructura, congelamiento de gastos y reorganizaciones administrativas para afrontar la caída de recursos.




