
Como si fuera un portal cósmico, una ventana al universo estético, de rescate cultural profundo a la mitología guaraní, el primer piso del Museo de Arte Contemporáneo (MACC) recibe al público con la obra de gran escala denominada "La Pora". En el marco de la feria ArteCo, la artista plástica Josefina Madariaga concentra las miradas sobre su soberbio dibujo que estimula emociones.
Confeccionada con carbonilla sobre tela, la pintura intimida tanto por su belleza e historia, como por su tamaño, una extensión de 150 por 500 cm, que conquistó una gran pared en el ingreso al primer piso. Cercana a esa inmensa lona, camina con orgullo su autora, como un ángel que custodia el secreto y el alma de esta maravillosa pieza.
"Esta obra me permite estar en la cercanía del público, descubrir lo que genera en ellos y eso me da una enorme satisfacción", explicó la artista oriunda de Mercedes, pero radicada en Buenos Aires en diálogo con época.
Tal como asegura su autora, la propuesta no busca la simple contemplación estética, sino activar la memoria colectiva a través de los mitos que laten en la profundidad de la tierra Taragüí. En la lengua guaraní, el término que da título a la obra posee un significado místico y significa fantasma o espectro.
Sin embargo, en esta naturaleza visual que propone Madariaga, esta figura abandona el terror convencional para convertirse en un espejo de la idiosincrasia local. Esta imagen traduce la delgada línea que separa lo cotidiano de lo mágico en el territorio correntino.
Con una iluminada sonrisa, sus ojos se encandilan cada vez que habla de ello o del arte, expresión que en varias de sus obras fundamenta su búsqueda en la herencia invisible, pero palpable que define a su tierra natal.
"Nuestra provincia está profundamente atravesada por mitos y leyendas, y en esa dimensión reside una identidad única e la de un Corrientes profundo", detalló la artista al reflexionar sobre el trasfondo de su exposición. El valor de su obra radica en cómo los relatos orales y las creencias populares dejan de ser folclore estático para volverse materia viva sobre el soporte artístico.
Mientras varios espectadores, observaban a cierta distancia la magnitud de esta pintura, otros se entusiasmaban con los detalles de los trazos de carbonilla, disfrutando cada uno la inagotable majestuosidad de "La Pora".
Para ella, esta escena resalta el fundamento de este proyecto, refiriendo que el arte adquiere verdadera relevancia cuando funciona como un conector comunitario. "Allí encuentro la riqueza de nuestra región, en los relatos que nos constituyen y nos vinculan. Ese lazo con la comunidad es el que sostiene y da sentido a mis obras", destacó la artista.
Con texturas orgánicas, sus marcas en blanco y negro evocan el monte, el agua y el misterio de la siesta, la presentación de Madariaga en ArteCo consolida una tendencia firme en el arte contemporáneo mirar hacia las propias raíces para interpelar al mundo de manera universal.
Para la artista, esta tela es un territorio de investigación social que se completa con la mirada del observador. "El arte en algún punto es algo que quiero que todos lo puedan observar, ver qué pasa y qué se concluye en mi manera de ver, en mi investigación y en mi experiencia con el otro; en este caso, de historias y leyendas correntinas", señaló. La monumentalidad de las piezas no es casual, sino una estrategia para romper la distancia con la "Me interesa trabajar en gran formato para que el espectador se sienta parte de la obra, que se sienta incluido", refirió, que invita a mirar hacia las propias raíces para interpelar al mundo de manera universal.

La artista correntina Josefina Madariaga expresa su ingenio, creatividad y talento en el dibujo, la pintura y la cerámica, abordando temáticas vinculadas a los mitos, el cuerpo femenino y la sabiduría ancestral, reivindicando elementos identitarios correntinos como la tierra y el río.
Su serie itinerante "La Leyenda de la Niña Carbonilla" ha sido una de sus muestras individuales más reconocidas, exponiéndose en Corrientes, Chaco y en espacios destacados como el Centro Cultural Rojas de Buenos Aires. También ha expuesto en el exterior, llevando su obra "El Otro Lado" al Consulado Argentino en Barcelona





