
Las autoridades venezolanas elevaron a 1.719 el número de muertos por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió la zona costera de Venezuela el pasado miércoles, según el último informe oficial difundido el lunes al mediodía. La emergencia provocó graves daños en el estado La Guaira, donde el Gobierno declaró el área de desastre y estableció control militar.
El titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó además que los terremotos dejaron 5.034 heridos, mientras que 15.866 personas permanecen damnificadas y otras 22.619 reciben atención en centros de salud. Naciones Unidas estima que podría haber hasta 50.000 desaparecidos.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan seis días después del desastre con el despliegue de una mayor cantidad de maquinaria y la llegada de rescatistas internacionales. La Guaira permanece como el principal foco de las tareas de emergencia al concentrar la mayor cantidad de víctimas y daños materiales, mientras la zona sigue bajo vigilancia de las fuerzas de seguridad.
Los residentes de algunas de las localidades venezolanas más afectadas por los dos terremotos de la semana pasada expresaron el lunes por la noche su frustración por la falta de ayuda y de una respuesta gubernamental coordinada.
En El Junquito, a unos 33 kilómetros al oeste de Caracas, vecinos aseguraron que vieron poca presencia de funcionarios municipales y señalaron que la distribución de alimentos y otros suministros básicos depende de particulares y agricultores de la zona. “Estamos a la espera que den respuestas, que recojan escombros, que hagan las inspecciones, atiendan a la gente realmente afectada. Que hagan las cosas que tienen que hacer”, afirmó Keily Ibarra, una manicurista de 33 años.
En el centro de El Junquito permanecen los derrumbes en locales comerciales y varias familias instalaron carpas en una explanada cercana a edificaciones semiderrumbadas. “Hemos recibido ayuda de muchos vecinos que nos prestan sus casas para el aseo. Pero no sabemos qué pasará con nosotros”, señaló Miguelina Oropeza, de 62 años.
“No sabemos dónde nos van a reubicar, cuánto tiempo estaremos aquí”, agregó Tony Abreu, comerciante desalojado de su vivienda y su negocio. Mientras tanto, la mayor parte de la asistencia internacional se concentró en La Guaira. Según las autoridades, 30 países enviaron más de 1.000 toneladas de suministros, más de 3.600 efectivos de rescate y apoyo, además de 118 caninos.




