
En la antesala a la ceremonia universitaria, JP Valdés fue consultado sobre el nuevo escenario político nacional, el vínculo con el Gobierno de Javier Milei y las expectativas que abre el desembarco de Santilli como principal articulador con las provincias.
Las declaraciones llegaron apenas horas después de la ceremonia realizada en la Casa Rosada, donde Valdés ocupó un lugar en la primera fila junto a otros gobernadores de distintos espacios políticos. Su presencia fue interpretada como una señal de continuidad del canal institucional que Corrientes mantiene con el Gobierno nacional, en un contexto atravesado por la salida de Manuel Adorni y la necesidad del oficialismo de recomponer su interlocución con las administraciones provinciales.
Para el mandatario correntino, la designación del exministro del Interior representa una oportunidad para profundizar un diálogo que, según recordó, ya venía desarrollándose desde hace varios meses.
"Venimos trabajando ya hace rato con el Colo Santilli y de esta manera estamos contentos porque el jefe de Gabinete sentimos que es una persona que ya ha recorrido y mucho la República Argentina, que ha dialogado con muchos gobernadores y que conoce nuestra problemática", sostuvo.
La definición no fue casual. Durante la gestión de Santilli en el Ministerio del Interior, Corrientes mantuvo conversaciones vinculadas a infraestructura, financiamiento y proyectos considerados estratégicos para el desarrollo provincial. Esa agenda ahora buscará trasladarse directamente al ámbito de la Jefatura de Gabinete, un área que históricamente concentra buena parte de la coordinación política entre la Nación y las provincias.
Expectativas
Valdés explicó que las expectativas no pasan únicamente por la relación institucional sino también por la posibilidad de destrabar iniciativas que permanecen pendientes desde hace años.
"Hoy tenemos mucha expectativa y muchas esperanzas en que la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete va a poder consolidar la gestión del Gobierno nacional y de esta manera nosotros los gobernadores vamos a tener una herramienta de diálogo mucho más fuerte con el Gobierno nacional y poder destrabar obras importantes", expresó.
Según explicó, la agenda común involucra no solamente a Corrientes sino también a Chaco y Misiones, tres provincias que comparten problemas estructurales de conectividad y desarrollo.
"Tenemos intereses muy similares, situaciones complejas en materia de conectividad vial y en materia de gas, y de esta manera podemos trabajarlo con una persona que conoce perfectamente la problemática de la provincia", agregó.




