Queridos peregrinos, al celebrar este aniversario de la Coronación Pontificia, renovemos nuestra confianza. No permitamos que la desesperanza gane espacio en nuestros corazones. Caminemos junto a María, sosteniéndonos mutuamente como hermanos. Seamos, en nuestras familias, comunidades y lugares de trabajo, verdaderos testigos de esperanza y alegría.
Que Nuestra Señora de Itatí nos enseñe a mirar el futuro con fe, a vivir el presente con amor y a afrontar las dificultades con la certeza de que el Señor sigue haciendo maravillas en medio de su pueblo. Amén."