
El jefe comunal explicó que se trata de un problema que va más allá de lo económico y que responde principalmente a una cuestión cultural. "Muchos de los grandes basurales que tiene Corrientes en la periferia son generados por gente del centro. Gente con camionetas que cuestan 60 o 70 mil dólares cargadas con basura que van a tirar en esos lugares", afirmó.
Según detalló, el municipio realizó recientemente un operativo de limpieza en la zona del Ex Aero Club, donde se retiraron grandes cantidades de residuos. "Sacamos 20 bateas de basura. No 20 camiones, 20 bateas. Y al otro día ya había gente tirando de nuevo", señaló.
Además, indicó que durante el operativo encontraron documentación que evidenciaba el origen de los residuos. "Cuando empezamos a revisar las bolsas encontramos facturas y papeles de clubes importantes, comercios importantes y clínicas de la ciudad de Corrientes", sostuvo.
Para Polich, esta situación demuestra que la responsabilidad por la generación de basurales es compartida. "Hay una culpa concurrente y yo la asumo desde la Municipalidad, porque también tiene que ver con la planificación. No puedo decir ‘acá no se tira basura’ si no le digo a la gente dónde sí puede hacerlo", explicó.
En ese marco, el intendente adelantó que el municipio trabaja en la habilitación de estaciones de transferencia donde los vecinos podrán llevar residuos voluminosos o especiales.
"Vamos a habilitar dos o tres estaciones para que la gente pueda llevar su residuo y depositarlo allí. Ese va a ser el ‘dónde sí’", indicó.
El jefe comunal explicó que hoy muchos vecinos no tienen alternativas cuando necesitan descartar objetos grandes como electrodomésticos viejos. "Si cambiás una heladera o una cocina, el recolector domiciliario no te la va a llevar. Entonces la gente la carga en la camioneta y la tira en cualquier lado", dijo.
"Tenemos una actitud individualista: la basura que era mía ahora es de todos. Ya no es mía, entonces que se arregle la Municipalidad. Después somos los primeros en decir ‘qué sucia que está la ciudad’", reflexionó.
En ese sentido, remarcó que la solución requiere no solo medidas de gestión sino también un cambio cultural en la ciudadanía para evitar la formación de nuevos basurales en la capital correntina.




