
Antes de los grandes centros comerciales y del crecimiento urbano de los últimos años, la ciudad de Corrientes tenía una dinámica distinta. En los años 90, el centro concentraba buena parte de la vida social, cultural y nocturna de los correntinos.
Corrientes en los años 90 vivió una transformación marcada por el contexto nacional de la convertibilidad, el impacto de las privatizaciones, la reestructuración económica y los cambios culturales propios de la década. Fue una época de auge de la tecnología analógica, el consumo de novedades y transformaciones en la infraestructura local.
Las imágenes de aquella década muestran una ciudad con menos tránsito, más caminatas por el microcentro y espacios que se convirtieron en verdaderos símbolos para generaciones enteras.
Una de las postales más repetidas de la época era la Costanera General San Martín. Durante los años 90 era el lugar elegido para caminar al atardecer, tomar mate con amigos o salir a andar en bicicleta. Los fines de semana, cientos de familias se reunían frente al río Paraná, especialmente entre los tramos de las avenidas 3 de Abril y General San Martín.
La Costanera era también escenario de recitales, ferias y encuentros juveniles, convirtiéndose en uno de los espacios más representativos de la ciudad.
Antes de la llegada de los complejos de cine en centros comerciales, ir al cine en el centro era una verdadera tradición.
Entre las salas más recordadas estaban:
Las filas para comprar entradas, los grandes carteles de películas en la vereda y las funciones nocturnas eran parte del ritual del fin de semana para muchos jóvenes.
También era común el uso de casetes, videoclubes, teléfonos públicos y la llegada progresiva de la televisión por cable e internet, compartiendo espacio con los primeros celulares según el contexto nacional, informó el medio Genial Guru.
Estas plazas eran lugares donde se mezclaban estudiantes, familias y turistas. Asimismo, la ciudad se caracterizaba por una fuerte impronta religiosa y tradicionalista, con la procesión de Nuestra Señora de la Merced, algo que se conserva hasta nuestros días.
El centro también estaba marcado por negocios tradicionales que formaban parte del paisaje cotidiano.Muchos correntinos recuerdan recorrer:
Durante fechas especiales como Navidad o Reyes, las veredas del centro se llenaban de gente recorriendo vidrieras.
Entre los más recordados aparecen:
Muchos comenzaban la noche en Plaza Cabral o caminando por la calle Junín antes de dirigirse a los locales bailables.
Con el paso de los años, Corrientes creció y cambió su dinámica urbana. Sin embargo, las imágenes de aquella década siguen despertando nostalgia y recuerdos entre los correntinos.
Muchos coinciden en lo mismo: los años 90 dejaron una forma de vivir la ciudad que todavía permanece en la memoria colectiva.




