
La ciudad de Corrientes fue sede de la Primera Fiesta de Experiencia Chamamecera de Adultos Mayores, una jornada que combinó música, danza y tradición con el objetivo de reconocer el papel de las personas mayores en la preservación de la identidad cultural del Litoral. El encuentro se realizó en la Plaza de la Tradición del barrio San Gerónimo, en el predio del Parque Eucaliptal, y convocó a delegaciones provenientes de diferentes localidades de la provincia.
La propuesta reunió a decenas de participantes que compartieron una tarde atravesada por el ritmo del chamamé, género emblemático de la región. Parejas de baile, músicos y vecinos se sumaron a la celebración, donde el sapukái expresión característica del folclore correntino acompañó cada interpretación y reforzó el clima festivo que se vivió en el predio.
La actividad fue impulsada por el Ministerio de Desarrollo Social a través del Área de Adultos Mayores, con el propósito de generar espacios de participación activa para este sector de la población. La iniciativa buscó, además, visibilizar el aporte de los mayores en la transmisión de saberes culturales, una dimensión clave para mantener vivas las tradiciones populares.
La coordinación del encuentro estuvo a cargo de Nelly Pintos, quien destacó la importancia de promover políticas culturales inclusivas que reconozcan la experiencia y el rol social de los adultos mayores. "Ellos son portadores de una memoria cultural invaluable. El chamamé forma parte de su historia y de su vida cotidiana", señaló durante la jornada.
El evento también contó con el acompañamiento del Instituto de Cultura de la Provincia, que colaboró en la convocatoria de artistas y conjuntos chamameceros para las presentaciones en vivo. La participación de músicos locales aportó calidad artística al programa y permitió que el público disfrutara de repertorios tradicionales que forman parte del cancionero popular del nordeste argentino.
Entre las delegaciones participantes se destacaron representantes de San Luis del Palmar, Riachuelo y San Lorenzo, lo que sumó diversidad territorial al encuentro. Cada grupo aportó su estilo y su forma de interpretar el chamamé, reflejando la riqueza cultural que caracteriza a la provincia.
Uno de los aspectos más valorados fue el carácter intergeneracional de la celebración. Familias enteras se acercaron al lugar para acompañar a los bailarines y compartir la jornada, generando un espacio de encuentro comunitario donde la música funcionó como puente entre generaciones.
Además de su dimensión recreativa, la fiesta puso en relieve el valor del chamamé como patrimonio cultural inmaterial del Litoral.




