
Meteorólogos de distintos centros internacionales, así como informes recientes del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), coinciden en que la probabilidad de desarrollo de este fenómeno alcanza niveles elevados y que su intensidad podría llevar las temperaturas globales a valores nunca antes registrados, con un impacto que ya genera alerta en sectores productivos, científicos y organismos de gestión del riesgo climático.
"Un Súper El Niño se produce cuando la temperatura de la superficie del mar alcanza al menos 2 °C por encima del promedio a largo plazo", explican los informes técnicos. El último episodio de estas características ocurrió entre 2015 y 2016, mientras que el registrado entre mayo de 2023 y marzo de 2024 estuvo muy cerca de alcanzar ese nivel, pero no lo hizo el tiempo suficiente.
Uno de los aspectos principales del posible "Súper El Niño" es la magnitud de sus efectos. Zeke Hausfather, científico climático y analista de sistemas energéticos, advierte que El Niño está próximo a manifestarse.
El experto sostuvo que elevaría su estimación de las temperaturas globales para 2026, aunque sigue siendo improbable que supere a 2024 como el año más cálido, y haría que 2027 fuera muy probablemente el año más cálido registrado, dado el desfase histórico entre ENSO y la temperatura de la superficie.
El fenómeno, de concretarse en su variante más intensa, podría elevar la temperatura media global a niveles récord y potenciar la frecuencia y gravedad de eventos extremos como sequías, incendios e inundaciones.




