
El Gobierno correntino marcó ayer una diferencia sustancial con el presidente Javier Milei. En diferentes actos y a través de pronunciamientos políticos ratificó el compromiso con la defensa irrestricta de los derechos humanos, en abierta contraposición a la argumentación dada a conocer a través de un extenso video en el cual intentan reflotar la teoría de los dos demonios superada por los juicios a las juntas militares que comenzaron el presidente Raúl Alfonsín al abrir el proceso contra los delitos de lesa humanidad y el juzgamiento de las cúpulas de las organizaciones guerrilleras cuyas condenas se lograron en 1985.
La reivindicación de los derechos humanos fueron hechas por el gobernador Juan Pablo Valdés, por su antecesor y actual senador Gustavo Valdés y el senador oficialista Noel Breard, quien incluso difundió una refutación de lo planteado por la Presidencia de la Nación con la participación del activista de derecha Agustín Laje, quien utilizó datos existentes sobre los hechos criminales perpetrados por los integrantes de las agrupaciones guerrilleras soslayando el dato de que esas cúpulas fueron condenadas por la Justicia argentina.
El gobernador Juan Pablo Valdés, su hermano y senador Gustavo y el senador oficialista Noel Breard se expresaron en defensa de una política de Estado de mantener la memoria activa, incluso funcionarios provinciales como el ministro de Justicia y Derechos Humanos Juan José López Desimoni encabezaron actos conmemorativos del golpe y repudio a la violación sistemática de los derechos humanos durante los violentos años 70 del siglo pasado.
El gobernador Juan Pablo Valdés reivindicó la histórica consigna Nunca más que utilizara el fiscal Julio César Strassera en el Juicio a las Juntas Militares por delitos de lesa humanidad impulsado por el entonces presidente Raúl Alfonsín. Así es que el mandatario provincial sostuvo la necesidad de mantener viva la Memoria, Verdad y Justicia para que haya Democracia para siempre.
El Gobierno provincial reafirmó así su compromiso con los derechos humanos y en este marco estuvo presente en el acto desarrollado en horas de la mañana en la Plaza de la Memoria ubicada en el barrio Ponce de la ciudad de Corrientes, cuyas calles llevan nombres de víctimas correntinas de la última dictadura militar.
En la oportunidad, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Juan José López Desimoni, sostuvo que "la dignidad de las personas y el fortalecimiento del Estado de Derecho son la base indispensable para la convivencia democrática".
Y calificó a esta etapa como "una de las más dolorosas de la historia argentina", señalando que "la ruptura del orden constitucional significó la interrupción del sistema democrático y la concentración discrecional del poder, con graves consecuencias para la vida institucional del país".
Lo propio hizo el exgobernador Gustavo Valdés quien destacó en sus redes sociales "Hay fechas que no son pasado, sino memoria y recordarlas es decidir, todos los días, de qué lado estamos. A 50 años del último golpe de Estado cívico-militar, nunca más: porque lo que se olvida, vuelve; lo que se recuerda, transforma".
El presidente de la Cámara de diputados Eduardo Tassano también recordó: "A 50 años del golpe de Estado recordamos una de las etapas más oscuras de nuestra historia. Reafirmamos el compromiso con la democracia y el Estado de Derecho".
Por su parte el senador Noel Breard se pronunció sobre el video de La Libertad Avanza y destacó "el límite que fijó la democracia".
En ese tono difundió un escrito en el cual destacó: "La verdad completa empezó a construirse con la democracia a partir del liderazgo de Raúl Alfonsín y el accionar de la Justicia argentina, que investigó, probó y juzgó los hechos, con un punto de inflexión el 10 de diciembre de 1985 en el Juicio a las Juntas, cuyo Fallo 13 recorrió el mundo y estableció con claridad que el terrorismo de Estado no fue un exceso aislado sino un sistema organizado desde el poder, dejando un límite jurídico y moral que no admite retrocesos".
"En ese camino, se enfrentó la violencia en todas sus formas, pero con una diferencia central, la responsabilidad del Estado es cualitativamente superior cuando viola la ley, por eso se avanzó con el Decreto 157/84 contra las cúpulas guerrilleras y el 158/84 contra las juntas militares, sin ocultamientos y con una decisión clara de jerarquizar responsabilidades, consolidando así un criterio que marcó la reconstrucción democrática", agregó.
"En este contexto, y frente al documento presentado por el gobierno de Javier Milei, es necesario reafirmar ese límite, el "Nunca Más" no es un relato sino un piso ético y jurídico, por eso cuando se habla de "verdad completa" desde el poder no se amplía la historia sino que se introduce un eufemismo que puede derivar en una mirada parcial, porque al diluir esa jerarquía lo que se pierde no es solo precisión histórica sino el consenso básico sobre el que se construyó la democracia, la pregunta entonces es necesaria, si defendemos ese límite o si empezamos a relativizarlo nuevamente", finalizó.




