
"Se trata de una inversión que no tiene precedente en el sector privado de Corrientes. Son 2.000 millones de dólares y con una proyección a 30 años", explicó el funcionario en diálogo con Radio Sudamericana. En esa línea, remarcó que no se trata de una expectativa, sino de un proceso en marcha: "No es un anuncio sobre la posibilidad, es un proyecto concreto que ya inició su trámite administrativo y tiene una inversión a riesgo de entre 30 y 40 millones de dólares".
El emprendimiento estará orientado a la producción de fibra larga a partir de pino, materia prima abundante en la provincia. "Corrientes es la provincia más forestada del país y el pino crece aquí como en ningún otro lugar del mundo", sostuvo Vignolo, quien además precisó que la producción estará destinada a insumos como pañales, productos sanitarios, medicamentos y embalajes.
Uno de los puntos centrales del proyecto es su impacto económico y laboral. Según detalló, generará "13.000 puestos de trabajo entre directos, indirectos e inducidos", con 3.000 empleos permanentes en la planta y el sector forestal. A esto se sumarán otros 6.000 durante la etapa de construcción, prevista entre 2028 y 2029.
El funcionario también subrayó el cambio estructural que implicará para el sector forestoindustrial. "Hoy hay un 30% del residuo forestal que se desperdicia o se quema. Esto va a convertir ese residuo en un recurso con valor económico", explicó. Además, destacó que la planta producirá energía: "Va a generar 174 megas y aportará cerca de 80 a la red, mejorando la producción de energía limpia en la provincia".
En cuanto al impacto ambiental, Vignolo aseguró que el proyecto contará con estándares internacionales. "Es una planta con la mejor tecnología disponible a nivel global, neutra en emisiones de carbono y con tratamiento de agua de última generación", afirmó. En ese sentido, recordó que Corrientes cuenta con normativas ambientales alineadas con prácticas europeas.
La localización en Ituzaingó responde a condiciones técnicas y logísticas. "Los inversores analizaron 12 emplazamientos en la provincia y concluyeron que este es el mejor lugar del mundo para una industria de estas características", señaló. El predio estará en el parque industrial, vinculado al puerto local, infraestructura desarrollada con fondos provinciales.
Vignolo también hizo foco en el impacto regional y nacional del proyecto. "Esto no solo cambia el sector forestoindustrial de Corrientes, sino el de toda la Argentina", afirmó. Según explicó, permitirá revertir la balanza comercial del sector, generando exportaciones por unos USD 900 millones anuales.
El cronograma prevé que durante 2026 se completen las etapas administrativas y de evaluación ambiental. En 2027 comenzará la preparación del recurso humano, mientras que la construcción se desarrollará entre 2028 y 2029. "La planta empezará a funcionar en 2030, en una primera etapa con 800.000 toneladas anuales, con posibilidad de escalar a un millón", detalló.
Finalmente, el ministro vinculó este avance con políticas sostenidas en el tiempo. "Es el resultado de décadas de trabajo, desde los productores que forestaron hace 40 o 50 años hasta las decisiones de infraestructura y planificación", expresó. Y agregó: "Corrientes empieza a posicionarse como nunca antes, no solo a nivel nacional, sino también global".




