
Quindimil comentó que “hay una falencia del trabajo de toda la comunidad educativa”, aludiendo a padres, docentes, la escuela y la sociedad. Expuso que “en general es difícil que los adolescentes se abran” y especialmente en estos rituales.
El especialista expresó que “hay una pandemia de salud mental, con una gran cantidad de padecimientos que no están siendo atendidos”. Agregó que “el mundo está cada vez más violento y eso es inevitable”, mientras que se preguntó “por qué se da en las escuelas”, que es generalmente un espacio de contención de los adolescentes.
El psicólogo comentó que “cualquier persona hace cualquier cosa por un like, que la gente lucha por ser reconocida” y por ello, indicó que “no se reconocen las buenas acciones sino el escándalo, la violencia y cosas que son inexplicables”.
Hablando respecto a soluciones, Quindimil manifestó que “lo mejor que se podría hacer es la inversión pública en salud mental”. Reconoció que “faltan acciones de prevención”, aludiendo al diálogo, debido a que “los padres de adolescentes están muy ocupados y la adolescencia es una edad donde se separan ambos y los chicos prefieren estar con sus amigos, mientras que la escuela no se está comportando como debe ser”.
Recordó que “para los padres es muy difícil evaluar el riesgo, hay un gran estado de confusión frente a estos hechos que son violentos y esto genera un gran estrés”. Indicó que “es importante el concepto de comunidad educativa, ya que, si nos juntamos todos, podemos erradicar la violencia”.
Finalmente, aclaró que “no hay que estigmatizar a los chicos” cuando se detecta a los responsables, sino con todo el entorno “para evitar el escenario de la situación”. “Esto es una micro cultura, es una comunidad digital así que no alcanza con usar como chico expiatorio a estos chicos”.
El psicólogo habló de una “cultura del odio” en redes sociales, que “se traslada a las sociedades que copian hacia abajo y eso conforma un caldo de cultivo negativo en un país que requiere más pacificación que encender la llama de la violencia”. “Se está dando un espacio de radicalización de la violencia, que tiene que ver con la dificultad de relacionarse con otro”, explicó, en base a sus vivencias en las que constató que “se acabó la amabilidad y eso se replica en la escala escolar”.




