
La Sociedad Rural de Corrientes, en Riachuelo, se transformó este sábado 18 de abril en el epicentro de una política impulsada por el Gobierno de Corrientes que trasciende lo comercial. Con una convocatoria que superó las expectativas al reunir más de 1.600 cabezas, el quinto remate del año para pequeños productores se consolidó como un espacio donde la formalidad y el precio justo se encuentran para fortalecer la economía de las familias rurales.
En lo que va de este año, en que ya se han comercializado cerca de 7.000 cabezas y generado un movimiento económico en torno a los 6000 millones de pesos, están confirmados otros seis remates y los siguientes serán el 23 y 24 de abril en La Cruz y Esquina, respectivamente.
Para los protagonistas del campo, esta herramienta es el puente hacia una rentabilidad que antes parecía inalcanzable. Ernesto Báez, productor del paraje Garabatá, definió la jornada como una verdadera "fiesta del encuentro". Para él, la gratuidad del transporte es el factor determinante: "Hoy el traslado encarece todo y para el pequeño productor sería imposible continuar sin este apoyo", explicó, destacando que el sistema permite obtener precios superiores a los de compradores particulares.
En esa misma línea, Eduardo Espíndola, quien participa desde los inicios del programa, resaltó la confianza y la transparencia del sistema. "Antes los acopiadores te pagaban la mitad del precio; acá vendemos al valor de un productor grande porque nuestra hacienda se junta por categorías", señaló. Para Espíndola, el remate es también una oportunidad de mejora genética, ya que los ingresos le permiten reinvertir en vaquillas de calidad, generando un círculo virtuoso de crecimiento y conocimiento entre pares.
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Inversión y formalización productiva
El movimiento generado en Riachuelo es parte de una cadena que ya movilizó más de 6 mil millones de pesos en lo que va del ciclo, activando una economía secundaria en cada localidad. La modalidad mixta, que combina la presencialidad con el streaming, garantiza que el esfuerzo correntino alcance nuevos mercados y mantenga la competitividad.
En un contexto económico que impulsa precios que duplican los que se venían consiguiendo, la actividad de los remates para pequeños productores permite un envión económico y productivo trascendente a quienes se dedican a la actividad a pequeña escala.
Juan Manuel Pomar, responsable de Idercor, puso de relieve que esta mecánica es ya una política de Estado incorporada al ciclo anual del productor. Según explicó el funcionario, el objetivo es acortar la cadena comercial para que los costos sean más rentables, subsidiando la logística para que quienes tienen pocas cabezas operen con la fuerza de los grandes. "Es un momento excelente para la ganadería correntina; buscamos que el productor conozca este mercado y se adecúe a las exigencias de la formalidad", concluyó Pomar.




