
Se trata de una inversión de US$2000 millones por parte de ARPULP SA para la instalación de una planta de celulosa FLUFF en Ituzaingó, provincia de Corrientes, representa uno de los hitos más relevantes para la foresto-industria argentina en las últimas décadas
Según declaró el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, la planta generará 13 mil nuevos puestos de trabajo directos e indirectos y tendrá una capacidad proyectada de 800.000 toneladas anuales. Esto la posicionará entre las más grandes del mundo en su tipo y no solo amplía la escala productiva del país, sino que envía una señal clara al mundo: Argentina tiene condiciones reales para atraer inversiones de magnitud en la economía forestal.
Pablo Ruival comentó que “no puede ser más positivo, para la Provincia de Corrientes especialmente porque modifica la situación socio económica por lo menos del norte”. Argumentó que “no es sólo la inversión, sino que genera muchísimos puestos de calidad”, además de “ser multiplicadoras de otro tipo de industrias porque se usa de forma más integral del tronco y puede generar energía eléctrica”.
Asimismo, apuntó que “es una industria virtuosa por donde se la mire porque implica más árboles y los productos de la misma son biodegradables además de producir bajo impacto” en el medio ambiente. En cuanto a la generación de divisas, reconoció que Argentina exporta 700 millones de dólares de la forestoindustria, mientras que Uruguay lo hace por 3.000 millones de dólares”, pero reconoció que “Corrientes viene apostando a esta industria hace muchos años y ahora empieza a recoger los frutos”.
Ruival indicó que “los productos se exportan o reemplazan importaciones, por lo que genera divisas o se dejan de gastar y esto es beneficioso para la Provincia”. Explicó que “este es un primer paso maravilloso, pero tenemos mucho más por delante y deberíamos soñar con exportar a diez años por 6.000 millones de dólares”.
Recordó que la última planta de este tipo que se instaló data de 1982, de ahí la importancia del anuncio y adelantó que “Corrientes va camino a convertirse en el polo forestoindustrial de la República Argentina”. Incluso, indicó que “desde el día uno de la construcción, ya comienza el derrame de recursos”.
Además, destacó la inversión en el Puerto de Ituzaingó, debido al movimiento de lo producido a través del río, además de los camiones que trasladarán el material por las rutas o el ferrocarril en las zonas donde existan vías. Ruival expuso que actualmente se exportan rollos, sin valor agregado, pero “la celulosa convierte un producto de 25 dólares la tonelada en otro de 800 dólares la tonelada, con lo cual, más valor agregado es imposible y una de las cosas buenas es que revaloriza todo el stock de bosques que Corrientes tiene”.




