
En el Hospital Escuela General San Martín, llevaron adelante un procedimiento inédito en la provincia: la implantación de una bomba intratecal para el tratamiento del dolor crónico. Esta tecnología permite administrar medicación directamente en la médula espinal, logrando mayor eficacia y menores efectos secundarios.
La intervención está destinada a pacientes que no responden a terapias convencionales y representa un gran avance en calidad de vida.
El paciente evolucionó favorablemente y recibió el alta a las 48 horas. Desde la cartera sanitaria felicitaron al Servicio de Neurocirugía por este gran logro, especialmente a los doctores Ana Giménez, Melisa Medina, Iván González y Martín Arneodo, por su compromiso, profesionalismo y trabajo en equipo.




