
“Me encuentro en Loreto, mi portal preferido de Iberá, que es el área de mayor diversidad biológica. Desde allí recibimos visitantes de 40 países, con quienes organizamos salidas de observación de aves”, explicó Matarasso al programa Ventana Social de Canal 5tv.
El especialista subrayó que el turismo ornitológico es una actividad global en expansión, con 89 millones de aficionados en el mundo, principalmente en Norteamérica, Europa y Asia, generando un gasto anual de 7.000 millones de dólares según Verlife International.
Curuzú Cuatiá se destaca, según Matarasso, por su diversidad biológica y conservación, contando con más de 300 especies. Además, la reciente apertura del Yellow Cardinal Lodge, impulsada por las hermanas Acheriteguy, permite a los turistas hospedarse en un entorno natural único, donde se protegió a una de las últimas poblaciones de Cardenal Amarillo de la región.
“El lodge combina una experiencia de alto nivel con la inmersión en la naturaleza, y se ha convertido en un punto estratégico para quienes visitan otros portales de Iberá, como Loreto, Concepción y Pellegrini”, indicó Matarasso. La actividad no solo beneficia al turismo especializado, sino que también potencia la economía local, promoviendo la estancia de varios días y la interacción con distintos atractivos de la zona.
Matarasso resaltó la importancia de todos los eslabones del turismo de naturaleza, desde guías y cocineros hasta transporte, para mantener y crecer esta actividad, que no solo atrae visitantes sino que también fortalece la conservación de la biodiversidad local.
“La zona es maravillosa, la navegación por el río Mocoretá, las aves y el entorno natural hacen que sea un destino único. Todos los que aman la naturaleza y la observación de aves encontrarán en Curuzú Cuatiá un lugar incomparable”, concluyó Matarasso, invitando a turistas locales e internacionales a descubrir este tesoro de la biodiversidad correntina.




