
Entre las obras que mencionas, varias pertenecen a la famosa leyenda de los hijos de Taú y Keraná, conocidos como los "7 monstruos", mientras que otras representan espíritus y seres del folclore popular:
El Porá: espíritu o aparición, muchas veces vinculado a fantasmas.
Tejú Jaguá: una criatura con cuerpo de lagarto y varias cabezas de perro, asociada a la protección de cuevas y riquezas.
Ao Ao: un ser feroz con forma de oveja salvaje que acecha a los humanos.
El Pombero: espíritu travieso del monte, protector de la naturaleza.
Yasí Yateré: duende rubio que atrae a los niños con su silbido.
El Suindá: ave de mal agüero en algunas tradiciones.
Karaí Octubre: figura asociada a la escasez y a la importancia de la previsión.
Lobizón: equivalente al hombre lobo, ligado a maldiciones familiares.
Cambá í: figura más local, con interpretaciones variadas.
Recorrer este parque no es solo un paseo al aire libre: es una forma de conectar con la identidad cultural del nordeste argentino, donde la mitología guaraní sigue viva en relatos, creencias y expresiones artísticas.




