
En un contexto económico marcado por la retracción de recursos, el intendente Claudio Polich volvió a poner el eje en la prudencia fiscal y la coordinación con la Provincia como variables centrales para definir la política salarial municipal. Con la paritaria abierta y en vísperas de una nueva instancia de negociación, el Jefe comunal dejó en claro que cualquier mejora estará sujeta a la evolución de la coparticipación y a la disponibilidad real de fondos.
"Si mejora la recaudación por coparticipación, vamos a mejorar los salarios", sostuvo Polich en declaraciones a Radio Dos y además ratificó un criterio que atraviesa toda su gestión: "Vamos a ir en línea con la decisión del Gobierno provincial en materia salarial. Siempre será así y en los mismos niveles". La definición no es menor en un esquema en el que los municipios dependen en gran medida de los recursos que bajan desde Nación y Provincia y que en los últimos meses mostraron una tendencia negativa.

El Intendente describió ese escenario con crudeza: "Venimos de prácticamente 11 meses de caída consecutiva de la coparticipación", lo que obliga a la administración local a extremar controles. "Eso nos obliga a tener que administrarnos muy bien y a tener una precaución, un control absoluto sobre el gasto", explicó, remarcando que la prioridad es sostener el funcionamiento básico del Municipio y el cumplimiento salarial. "Hay dos cosas que no podemos resignar: la prestación de los servicios y cumplir con nuestro empleado municipal, garantizar el cobro de su salario", afirmó.
En ese marco, Polich defendió el esquema de incentivos por productividad que viene implementando el Municipio. "Mucha gente está ganando mejoras porque estamos pagando por rendimiento", indicó, al tiempo que destacó que "muchos se suman a esta metodología acompañando la gestión con trabajo". Según precisó, esto permitió reorganizar el gasto sin reducir personal: "bajó la plantilla salarial, no la cantidad de empleados".
El modelo se traduce en la conformación de cuadrillas operativas que reciben adicionales en función de su desempeño. "Hacemos cuadrillas operativas a quienes se les da un plus, o un aditivo según la productividad", detalló. La lógica apunta a introducir criterios de eficiencia en el empleo público municipal, en un escenario donde el margen para incrementos generalizados es acotado.
En paralelo, el Intendente remarcó en declaraciones a la prensa tras un acto en Laguna Brava que el plan de obras no se detuvo pese a las restricciones.

"Nuestro plan de obra no se detuvo nunca", aseguró, en referencia a trabajos de mantenimiento urbano y a intervenciones de mayor escala que se ejecutan con apoyo provincial, como obras hidráulicas en zonas críticas. Este punto aparece como un dato político relevante: el vínculo con la Provincia no solo ordena la pauta salarial, sino también la continuidad de la inversión en infraestructura.
De cara a las paritarias, el mensaje del Ejecutivo municipal combina apertura al diálogo con límites claros. "La paritaria está abierta, en el marco de una relación muy madura y amable", sostuvo Polich, aunque dejó implícito que la discusión estará condicionada por variables externas.
En síntesis, el intendente configura una hoja de ruta basada en tres pilares: alineamiento con la Provincia, administración estricta de los recursos y mecanismos de incentivo por productividad. Todo en un contexto de caída de ingresos.

El intendente Claudio Polich puso en valor a Laguna Brava como un punto estratégico en la construcción de identidad y desarrollo para la ciudad de Corrientes, al destacar tanto su peso histórico como su potencial turístico y ambiental.
"Laguna Brava, trascendental en la historia correntina", definió, en el marco de la conmemoración de la batalla que tuvo lugar en esa zona. Pero el planteo del jefe comunal no se limitó a la evocación histórica, sino que apuntó a proyectar el lugar hacia el presente y el futuro: "es un barrio en el que se puede poner en valor no solo la historia sino todo el potencial presente".
En ese sentido, remarcó el rol clave de la reserva natural local, a la que consideró "una de las más importantes que tiene el turismo en la ciudad de Corrientes". Para el intendente, la combinación de biodiversidad, cercanía y accesibilidad convierte a Laguna Brava en una puerta de entrada estratégica para visitantes.
Polich explicó que el objetivo es integrar la oferta turística municipal con la provincial. "Tenemos que amalgamar el turismo de la provincia con el turismo municipal para poder mostrarles a quienes visitan la ciudad cómo es el Iberá", sostuvo, al tiempo que destacó que el lugar permite una experiencia breve pero representativa para quienes disponen de poco tiempo.
Además, subrayó que la zona viene recibiendo inversiones en infraestructura que potencian sus posibilidades de crecimiento. "Toda la zona ha estado teniendo una inversión importante", señaló, vinculando esas obras con la mejora en la accesibilidad y las condiciones para el desarrollo turístico.
De este modo, Laguna Brava aparece en la agenda municipal no solo como un sitio de memoria, sino como un eje de desarrollo que articula ambiente, turismo e infraestructura en la periferia urbana.




