
En diálogo con TN Tecno, además de recordar cómo fue volar a la Estación Espacial Internacional ver la inmensidad del cosmos desde la órbita terrestre y cómo es vivir en el espacio, Duque analizó una industria que hoy va más allá de cohetes y misiones lunares, sino que entró en una etapa en la que el espacio empieza a convertirse en una plataforma cotidiana, económica y estratégica.
"Estamos en un momento realmente interesante", afirmó. "Se ha producido como una aceleración de nuevas tecnologías que se han ensayado en el espacio".
Duque tiene 63 años y creció en la era de oro de la exploración espacial. Como millones de personas, vio por TV blanco y negro el primer alunizaje en 1969. En plena Guerra Fría y carrera espacial, ser astronauta parecía una posibilidad reservada para estadounidenses o soviéticos. "Todos queríamos ser astronautas y participar en esto", recordó. En su casa, como en la de tantos chicos de su generación, ese deseo sonaba más a fantasía que a realidad: "Nuestros padres, por lo menos los míos, nos decían que nos quitaramos todo eso de la cabeza".
El escenario empezó a cambiar años después, cuando España se integró a la Agencia Espacial Europea (ESA). Esa decisión abrió oportunidades para la industria, la ciencia y la ingeniería del país. "Mi país ya contaba en la ESA con una contribución adecuada y con empresas, una de ellas donde trabajaba yo, que era ya suficientemente potente como para pensar que los españoles también podían entrar en esa selección de astronautas", contó.
En 1992, Duque fue seleccionado como astronauta europeo y comenzó una carrera de un cuarto de siglo dentro de la agencia, con entrenamientos en Rusia y Estados Unidos, simuladores, preparación técnica y una vida profesional atada a naves, procedimientos y misiones internacionales.
Su primera misión llegó en 1998, a bordo del transbordador Discovery. Antes de ese vuelo, ya había pasado por otras oportunidades que quedaron cerca. Había entrenado en Rusia, integró una tripulación de reserva y atravesó procesos de preparación en Estados Unidos. "Estaba preparado para ir al espacio, pero no fui, aunque casi", recordó. La designación oficial llegó después de años de formación y de una selección con pocas plazas disponibles para europeos.




