
El 25 de mayo se celebra en Argentina la conformación del primer gobierno patrio de 1810, cuando fue creada la Primera Junta tras la destitución del virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros en Buenos Aires. El hecho ocurrió en el contexto de la crisis política de España, invadida por las tropas de Napoleón Bonaparte, y marcó el inicio del proceso revolucionario que culminaría el 9 de julio de 1816 con la declaración de la independencia argentina. La jornada es considerada uno de los acontecimientos fundacionales del país y cada año es recordada con actos oficiales, actividades culturales y celebraciones populares.
En mayo de 1810, el Virreinato del Río de la Plata todavía dependía de la corona española. Sin embargo, la caída de la Junta Central de Sevilla y la incertidumbre sobre la autoridad española generaron fuertes cuestionamientos entre los sectores criollos de Buenos Aires, que comenzaron a exigir un gobierno propio y mayor participación política.
La tensión creció durante toda la llamada Semana de Mayo. El 18 de mayo llegaron las noticias sobre la caída de la autoridad española y comenzaron las reuniones entre los criollos. Un día después rechazaron al Consejo de Regencia y reclamaron participación popular. El 20 de mayo, los jefes militares retiraron su apoyo político al virrey Cisneros y, el 21, la población se movilizó en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo.
El 22 de mayo se realizó el Cabildo Abierto, donde se debatió la continuidad del virrey en el poder. Aunque entre el 23 y el 24 se intentó conformar una junta encabezada por el propio Cisneros, el rechazo popular y de las milicias impidió que prosperara esa propuesta. Finalmente, el 25 de mayo renunció el virrey y quedó constituida la Primera Junta de Gobierno.
La Primera Junta estuvo presidida por Cornelio Saavedra. Los secretarios fueron Mariano Moreno y Juan José Paso, mientras que como vocales participaron Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu, Juan Larrea y Manuel Alberti.
La Revolución de Mayo significó el primer paso concreto hacia la independencia, puso fin al poder virreinal en Buenos Aires y abrió un proceso político y militar que se extendería durante los años siguientes hasta la declaración independentista de 1816.
Actualmente, el 25 de Mayo se celebra en todo el país con actos escolares y oficiales, desfiles, encuentros familiares y comidas típicas tradicionales. Entre los platos más habituales de la fecha se destacan el locro, la carbonada, las empanadas y los pastelitos.
En 2026 se cumplen 216 años de la Revolución de Mayo de 1810, uno de los episodios más trascendentes de la historia argentina.



