
Cada 20 de junio, Argentina conmemora el Día de la Bandera en homenaje a Manuel Belgrano, su creador. Sin embargo, detrás de uno de los símbolos más importantes del país existe una historia atravesada por disputas políticas, estrategias militares, cambios institucionales y debates históricos que aún continúan.
Lejos de la imagen romántica que suele instalarse en los actos escolares, la bandera argentina surgió en un contexto de guerra y de incertidumbre sobre el futuro de las Provincias Unidas.
"La idea de que Belgrano eligió los colores porque miró el cielo es un mito. La realidad histórica fue mucho más compleja", afirmó Hugo Echavarría Seniquel, licenciado en Historia, doctorando y presidente del Movimiento Sanmartiniano de Corrientes y vicepresidente de la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes a www.radiosudamericana.com.
A comienzos de 1812, Manuel Belgrano fue enviado a Rosario para fortalecer las baterías Libertad e Independencia sobre las barrancas del río Paraná. El objetivo era contener los ataques realistas provenientes de Montevideo, uno de los principales bastiones españoles en la región.
En ese escenario, Belgrano detectó un problema concreto: los revolucionarios y las tropas leales a la Corona utilizaban distintivos similares. "Belgrano entendió que sus hombres necesitaban una identificación propia.
El primer paso fue la aprobación de la escarapela nacional el 18 de febrero de 1812. Apenas nueve días después, el 27 de febrero, Belgrano decidió crear una enseña propia y la hizo izar por primera vez en Rosario.
"El primer paso fue la creación de un símbolo distintivo, de una escarapela azul celeste y blanca. En ese tiempo era prácticamente una guerra civil porque algunos seguían apoyando a las autoridades españolas y otros no. Belgrano tuvo la idea de identificar a sus hombres con un distintivo en el pecho y después surgió la idea de enarbolar una bandera", señaló.
La bandera fue confeccionada por María Catalina Echevarría y utilizada para fortalecer la identidad de las tropas patriotas.
La iniciativa de Belgrano no fue bien recibida por el Primer Triunvirato. Las autoridades mantenían una estrategia política conocida como la "Máscara de Fernando VII", mediante la cual seguían gobernando formalmente en nombre del rey español cautivo mientras se definía el rumbo político de la Revolución.
"El Triunvirato consideró que tener una bandera era equivalente a declarar la independencia y todavía no querían dar ese paso", explicó el historiador.
"Por esa cuestión política le dicen que no era momento para que flameara una bandera propia", recordó.
Bernardino Rivadavia ordenó a Belgrano dejar de utilizarla y ocultarla. Sin embargo, la disposición llegó tarde y la insignia continuó acompañando al Ejército del Norte durante las campañas militares.
Uno de los relatos más difundidos sostiene que Belgrano eligió los colores de la bandera inspirándose en el cielo argentino. Echavarría Seniquel asegura que las investigaciones históricas apuntan en otra dirección.
"Los colores celeste y blanco estaban vinculados a la Casa de Borbón y también a la Inmaculada Concepción de la Virgen María", afirmó. Según explicó, Belgrano actuó con inteligencia política al elegir colores que no implicaran una ruptura inmediata con la monarquía española.
"La Casa de los Borbones utilizaba esos colores en su escudo. Además tenían relación con la Inmaculada Concepción. Belgrano acertadamente eligió esos colores porque todavía no se sabía qué iba a pasar con España", indicó.
Incluso estudios científicos realizados sobre antiguas banderas conservadas revelaron que el tono original habría sido más cercano al azul ultramar que al celeste utilizado actualmente.
La bandera que hoy identifica al país es el resultado de más de dos siglos de transformaciones.La primera bandera creada por Belgrano en 1812 continúa siendo motivo de debate. Algunas investigaciones sostienen que tenía dos franjas verticales, mientras que otras plantean que ya presentaba un esquema similar al actual.
En 1813 aparecieron las llamadas Banderas de Macha, consideradas las más antiguas que se conservan. Una presentaba franjas celeste-blanco-celeste y otra invertía el orden.
Tras la declaración de la Independencia, el Congreso de Tucumán adoptó oficialmente en 1816 la bandera de tres franjas horizontales como símbolo de las Provincias Unidas. Dos años más tarde se produjo otro cambio trascendental: la incorporación del Sol de Mayo.
Durante la época de Juan Manuel de Rosas, el celeste fue reemplazado por un azul más oscuro y se agregaron símbolos federales como los gorros frigios color punzó.
Finalmente, en 1944 se reglamentó el modelo oficial y en 1985 una ley sancionada durante la presidencia de Raúl Alfonsín autorizó a todos los ciudadanos a utilizar la bandera con el Sol de Mayo, eliminando la antigua distinción entre bandera civil y bandera de guerra.
Aunque hoy parece inseparable de la bandera, el Sol de Mayo no fue incorporado por Belgrano.
Según la heráldica, una de las disciplinas que auxilian a la historia definida como la ciencia del blasón y a ésta como el arte de explicar y describir los escudos de armas de cada linaje, ciudad o persona, su primera aparición ocurrió en las monedas acuñadas por la Asamblea del Año XIII y recién en 1818 fue añadido oficialmente al pabellón nacional por decisión de Juan Martín de Pueyrredón.
Inspirado en el Dios Inti de la civilización incaica, el Sol de Mayo permitió a los revolucionarios construir una identidad americana propia y diferenciarse definitivamente del pasado colonial.
Los dirigentes revolucionarios utilizaron ese símbolo para vincular la causa independentista con las raíces del continente y reforzar la idea de que la soberanía nacía en América y no en Europa. "La incorporación del sol buscaba representar una identidad propia, una identidad americana", explicó Echavarría Seniquel.
Otro dato poco conocido es que el Sol de Mayo no responde a la heráldica europea tradicional. Mientras que los soles heráldicos suelen representarse con 16 rayos, el argentino posee 32: dieciséis rectos y dieciséis ondulados. La explicación se encuentra en las primeras monedas patrias.
La Asamblea del Año XIII dispuso que las monedas argentinas llevaran un sol radiante, diseño que luego fue trasladado a la bandera y quedó fijado oficialmente por la reglamentación nacional.
Aunque el modelo presenta influencias de la heráldica borbónica española, los revolucionarios resignificaron el símbolo para transformarlo en una representación del pasado incaico y del nacimiento de una nueva nación.
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Por qué se conmemora el Día de la Bandera y el legado de BelgranoA lo largo del siglo XIX también coexistieron otras insignias que expresaban proyectos políticos distintos. "Había dos proyectos de país: el unitario y el federal", explicó Echavarría Seniquel.
La bandera de la Liga de los Pueblos Libres, impulsada por José Gervasio Artigas, incorporó una franja roja diagonal que simbolizaba el federalismo y la autonomía provincial."Corrientes pertenecía a esa Liga junto con Entre Ríos y la Banda Oriental", recordó.
Echavarría Seniquel destacó el rol que tuvo Corrientes en las luchas por la independencia y en la organización posterior del país. "Corrientes fue protagonista", afirmó.
Recordó que Belgrano atravesó la provincia durante la campaña al Paraguay y que desde territorio correntino comenzaron a llegar recursos para sostener los esfuerzos militares. "Corrientes donó ganado, embarcaciones y colaboró con las campañas. Ahí empieza el protagonismo de la provincia en la construcción de la patria", señaló.
También destacó la participación correntina en las luchas federales y en los procesos políticos que desembocaron en la organización nacional. "El país le debe mucho a Corrientes por el protagonismo que tuvo para fundar nuestra Nación y nuestro Estado", sostuvo.
Para el historiador, el legado de Manuel Belgrano va mucho más allá de la creación de la bandera."Fue un hombre que entregó todo por la patria. Perdió su fortuna personal y cuando murió ni siquiera tenía dinero para pagarle a su médico, a quien le dejó su reloj de bolsillo", recordó.
Echavarría Seniquel consideró que la historia de la bandera resume gran parte de la historia argentina. "La bandera nació en medio de una guerra, de conflictos políticos y de incertidumbre. Tal vez por eso terminó convirtiéndose en el símbolo que logró unir a todos los argentinos", cerró el historiador.




