
Ante la alerta de la comunidad científica sobre la magnitud del fenómeno del Niño que se aproxima, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Corrientes elaboró un informe técnico comparativo basado en eventos históricos similares para anticipar escenarios de riesgo. En diálogo con Radio Sudamericana, el coordinador de investigación del organismo, Ditmar Kurtz, detalló las implicancias productivas y territoriales para la provincia.
"Es un fenómeno que se repite cada tanto, pero en este momento y en los últimos tiempos la comunidad científica empezó a alertar sobre la magnitud del evento. Todo el arco productivo está preocupado y nosotros lo que hicimos es tratar de mostrar lo que pasó en épocas anteriores cuando ocurre un evento de magnitud similar. Elaboramos un informe con esos datos y varios organismos públicos se están preparando sin entrar en pánico", señaló Kurtz.
Para el análisis, se tomaron como referencias los períodos de 1982, 1998 y el impacto registrado en 2015/2016. "Lo que hicimos fue usar imágenes satelitales del 98, clasificamos y determinamos cuáles fueron las áreas afectadas y cuáles las cubiertas por agua actualmente, sin entrar en pánico porque tenemos condiciones diferentes en la actualidad, pero esas imagenes arrojaron que tenemos alrededor del 25% de la superficie cubierta con agua. En la actualidad tenemos más infraestructura y el río Paraná está más bajo, por lo que es muy poco probable que se repita exactamente lo mismo porque las condiciones no son iguales", explicó.
Geografía, precipitaciones y zonas críticas
El investigador recordó la violencia hídrica registrada en el pasado para dimensionar la importancia del monitoreo temprano. "Entre diciembre del 1997 y marzo del 1998 cayeron 600 mm de agua precipitada cuando lo normal en un año es que caiga 1200 mm; es decir, cayó la mitad en cuatro meses, fue muy violenta la caída de agua, no fue progresivo. Tenemos que estar preparados para eso porque nuestra provincia es plana. Sacamos este trabajo y mostramos que, al ser un territorio plano y con un relieve de baja energía con suelo arenoso e imperfecto para la filtración profunda, esa agua produce desborde de inundaciones y más si el río se expande. Esa agua no escurre rápido y El Niño nos puede afectar justamente por las condiciones del relieve", precisó.
Respecto a la memoria del terreno y la ocupación de áreas de riesgo, advirtió: "Venimos de cuatro años de pocas precipitaciones y uno se acostumbró a que haya poca agua en superficie. Entonces, por ahí el productor avanza con la actividad productiva o se avanza con algún camino, pero el agua tal vez requiera volver a ese sitio donde volvió en algún momento, y los estudios proyectan que puede ser este momento".
Consultado sobre las regiones más expuestas a los excesos hídricos, el especialista indicó que "las zonas más afectadas pueden ser al este del Iberá, que es una zona muy plana y se verá muy afectada si llueve mucho, y después todo el norte y el oeste de la provincia, porque ese un abanico fluvial antiguo donde se asentó la actividad productiva y hay muchos esteros, bañados y lagunas, esas son las areas potenciales que se verían más afectadas".
Plazos de impacto y efectos en la producción
En relación con el comportamiento meteorológico para los próximos meses, Kurtz estimó que la frecuencia de precipitaciones se intensificará hacia fin de año. "Para septiembre y octubre lloverá más y se empezará a sentir dentro de poco. Tenemos tiempo, pero ya lo sentiremos en septiembre y seguramente en noviembre y diciembre. Los pronósticos demuestran que los efectos serán fuertes en el primer trimestre del año que viene", anticipó.
Asimismo, aclaró que la afectación no vendrá únicamente por el volumen acumulado: "No serán eventos aislados, sino más días con precipitaciones y más días nublados. El suelo no se secará más rápido y habrá más problemas con la producción en general. Las plantas crecen con mucho sol y en días nublados se producirá menos. De todos modos, en las zonas altas para producir biomasa estará bueno porque habrá más agua; toda la distribución de los mejores suelos de Corrientes la cruzamos con las áreas afectadas para que el productor sepa dónde generar biomasa para alimentar a la ganadería".
Trabajo conjunto y mapas a disposición
Por último, el titular de investigación destacó la labor preventiva en articulación con el Gobierno provincial y los municipios para poner a disposición del sector agropecuario las plataformas digitales del INTA.
"Iniciamos charlas con municipios por consultas y trabajamos desde el Ministerio de Producción y el ICAA. Nosotros pusimos a disposición toda la cartografía, el monitoreo de recursos naturales y ahora damos charlas a productores para mostrar qué herramientas hay para los campos. Todos esperamos a que no ocurra un evento serio, pero es bueno mitigar. Los productores tienen que aprovechar y pastorear esa zona que hoy no tiene tanta agua y reservar los potreros para más adelante", recomendó.
"Es un mapa que se consulta por internet entrando en la página del GeoINTA, se entra en el Nodo Corrientes y ahí está toda la información disponible para descargar. Después tenemos una plataforma donde el productor puede consultar sobre su tierra en particular. Uno va generando información y ese cúmulo está disponible. Por ejemplo, entre el año 2010 y 2020 mapeamos casi 4 millones de hectáreas; gracias a eso tenemos la mitad de la provincia mapeada y a disposición", concluyó.




