
Un equipo de científicos de la Universidad de Cornell desarrolló el primer microchip del mundo capaz de procesar señales de datos ultrarrápidas y de comunicaciones inalámbricas utilizando menos de 200 milivatios de potencia.
El proyecto logró que el chip aprendiera su propio lenguaje, lo que abre nuevas posibilidades en la transmisión y compresión de datos en el ámbito de las telecomunicaciones.
La innovación reside en que este microchip, descrito por sus creadores como un "cerebro de microondas", permite que la información se procese casi de manera instantánea. Según informaron los responsables del avance, la tecnología tiene el potencial de reducir considerablemente la cantidad de datos que los satélites deben transmitir, al tiempo que habilita comunicaciones inalámbricas más rápidas y seguras.
Cómo funciona
El desarrollo del chip estuvo a cargo del laboratorio dirigido por Alyssa Apsel, profesora en la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Computación de Cornell. Bal Govind, investigador de doctorado en ese centro, fue quien implementó la tecnología en el laboratorio y demostró que el procesador puede generar lo que denominan "incrustaciones de tokens de microondas".
Según explicó Govind, el chip utiliza un sistema de codificación inspirado en los tokens de los grandes modelos de lenguaje. "Me gusta pensar que estamos creando un léxico de microondas", señaló el investigador en un comunicado de prensa.




