
El correo electrónico es una de las principales vías de acceso a la vida digital. Las casillas de email no solo alojan datos privados y sensibles, sino que se usan para resetear contraseñas, recibir códigos de acceso a redes sociales y recuperar el ingreso a servicios y aplicaciones financieras.
Por ese motivo, descubrir que alguien pudo entrar al correo es el inicio de una serie de acciones que hay que realizar lo más rápido posible para expulsar al intruso, impedir que pueda volver a acceder y proteger las cuentas que dependen de esa dirección.
Las recomendaciones de la firma de ciberseguridad ESET indican que hay tres acciones que deberían realizarse de inmediato para proteger los datos y la información sensible y privada ante ciberdelincuentes.
Medidas urgentes si hackearon tu correo electrónico
El primer paso es intentar ingresar a la cuenta desde el sitio o la aplicación oficial del proveedor de correo electrónico.
Si todavía se conserva el acceso, hay que cambiar inmediatamente la clave por una nueva que no se use en ningún otro servicio, debe ser difícil de adivinar y combinar distintos tipos de caracteres.
Si el atacante ya modificó las credenciales y no permite ingresar, será necesario utilizar el procedimiento oficial de recuperación que ofrecen servicios como Gmail, Outlook o Yahoo para verificar la identidad y recuperar el control de la cuenta.
Cambiar la contraseña no debería ser el final del proceso, sino el principio. También hay que comprobar qué dispositivos mantienen una sesión iniciada y cerrar aquellos que no sean reconocidos.
Los principales servicios de correo permiten consultar los dispositivos, navegadores y accesos recientes asociados a una cuenta. Desde esa sección se pueden finalizar sesiones de manera remota.
Esta revisión permite reducir la posibilidad de que alguien que consiguió entrar anteriormente siga conectado a la cuenta mediante una sesión que permaneció activa.
Una vez expulsados los accesos desconocidos, es necesario comprobar que el atacante no haya modificado los mecanismos necesarios para recuperar la cuenta.
Hay que revisar especialmente el número de teléfono asociado, el correo electrónico de recuperación, las direcciones alternativas y los métodos de autenticación configurados.
También es recomendable activar la autenticación en dos pasos. Esta protección agrega una segunda comprobación de identidad además de la contraseña, por ejemplo, mediante un código temporal o una aplicación de autenticación.




