
Dinamarca anunció nuevas medidas para comprobar que los estudiantes realmente comprendan los trabajos escritos que presentan, ante la preocupación por el uso de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT. Algunas evaluaciones deberán ser defendidas oralmente y también se prevé aumentar la cantidad de trabajos realizados bajo supervisión.
Uno de los trabajos alcanzados es el SSO, una evaluación escrita que realizan aproximadamente 9.000 estudiantes daneses cada año. Las autoridades también plantean reforzar el control de los dispositivos utilizados durante los exámenes para evitar que la tecnología reemplace el razonamiento y el aprendizaje de los alumnos.
Las nuevas medidas no contemplan una prohibición total de la inteligencia artificial en las escuelas. Algunas instituciones ya permiten utilizar herramientas de IA generativa, siempre que los estudiantes declaren de qué manera recurrieron a ellas durante la elaboración de sus trabajos.
El objetivo es incorporar mecanismos que permitan distinguir entre el trabajo realizado por los propios estudiantes y aquel generado principalmente mediante herramientas de inteligencia artificial, sin impedir por completo el uso educativo de esta tecnología.




