
El debate sobre el uso de teléfonos celulares en las aulas volvió a instalarse en la agenda educativa luego de que se avanzara con restricciones en distintos distritos. En ese contexto, la psicóloga Celia Antonini sostuvo que limitar las pantallas en el ámbito escolar es una medida necesaria para proteger el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes.
En diálogo con Radio Sudamericana, la especialista consideró que la iniciativa apunta a frenar los efectos del uso excesivo de tecnología en edades tempranas. “A mí me parece una idea excelente. Muchos países ya vieron los daños que provoca el exceso de estar con el celular o con las redes”, afirmó.
Antonini explicó que el principal problema radica en que el cerebro continúa en proceso de formación durante muchos años. “Hay que tener en cuenta que el cerebro está en formación los primeros 25 años, y los primeros diez o quince son claves. Si se estructura mal, trae muchas consecuencias”, advirtió.
Según la psicóloga, en distintos países ya se observan efectos concretos vinculados al uso intensivo de pantallas. “Hoy hay chicos de ocho o diez años que tienen que ir al psiquiatra y tomar medicamentos para la ansiedad”, señaló, al remarcar que el fenómeno se relaciona con el tiempo excesivo frente a dispositivos electrónicos.
La especialista también citó recomendaciones internacionales sobre el tiempo de exposición a pantallas. De acuerdo con parámetros difundidos por organismos de salud, “de los cinco a los diecisiete años el máximo debería ser dos horas por día”, aunque reconoció que en la práctica esa pauta rara vez se cumple.
Para Antonini, el problema no es la tecnología en sí misma sino su uso abusivo. “No es que el celular sea una adicción por sí mismo. La adicción aparece con los abusos”, explicó durante la entrevista.
En esa línea, advirtió que el uso constante de herramientas digitales también puede afectar funciones cognitivas básicas. Como ejemplo, mencionó la dependencia del GPS para orientarse en la ciudad. “Tenemos un GPS cerebral dentro de la cabeza. Si siempre usamos el del teléfono, esa función se puede atrofiar”, sostuvo.
La psicóloga también destacó la importancia de sostener prácticas analógicas en el aprendizaje, como la escritura a mano. “La escritura fija en la memoria lo que no fija una pantalla”, afirmó, al explicar por qué algunos sistemas educativos volvieron a promover el uso del cuaderno y el lápiz en clase.
El desafío es encontrar un equilibrio entre el mundo digital y las habilidades cognitivas tradicionales. “El cerebro es analógico y vivimos en una era digital. La única forma de que no se enferme es haciendo un mix entre ambas cosas”, concluyó.




