
El grupo de hackers conocido bajo el seudónimo de Cyberleek, volvió a filtrar imágenes de Grand Theft Auto VI y anunció en su sitio web que cobrará más de 165 mil dólares a las marcas que quieran incluir publicidad en sus próximos videos del juego. La maniobra busca sacarle provecho económico al material robado y extorsionar a la empresa creadora para que detenga la investigación judicial en su contra, a escasos días de la presentación oficial del título programada para el 27 de agosto.
Para llevar a cabo las negociaciones comerciales, el filtrador exige a los interesados un pago adelantado en criptomonedas (Monero) equivalente a 165.450 dólares, a través de una aplicación de mensajes privados. Sumado a esta venta de espacios publicitarios, los responsables aprovecharon la atención del público para promocionar su propia moneda virtual, alejándose de los supuestos motivos éticos y de preservación de juegos que habían mencionado al principio de los ataques.
Por su parte, Take-Two Interactive y Rockstar Games, las empresas dueñas del videojuego, decidieron mantener silencio público pero avanzaron rápidamente en la Justicia. Ya solicitaron formalmente a plataformas como Microsoft y Discord que entreguen los datos necesarios para identificar a los delincuentes y frenar la difusión del material protegido.
Como respuesta a esta presión legal, Cyberleek lanzó una fuerte advertencia: aseguran tener una versión jugable completa del título guardada en servidores de todo el mundo. Según explicaron, configuraron un sistema informático automático que publicará el juego de forma masiva y sin restricciones si ellos no ingresan una confirmación diaria, buscando así que la compañía retire las demandas. Mientras tanto, la comunidad espera el primer adelanto oficial del juego que se transmitirá por Netflix.




