
La conmemoración del 8 de marzo tiene su origen en las luchas obreras de principios del siglo XX. En 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas realizada en Copenhague, se propuso instaurar una jornada para reconocer las reivindicaciones de las mujeres. Uno de los antecedentes más recordados fue la huelga de 1908 de trabajadoras textiles en Nueva York, donde un incendio en una fábrica provocó la muerte de 129 obreras. Décadas más tarde, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas oficializó la fecha como Día Internacional de la Mujer.
Entre las voces entrevistadas estuvo María Rosario Escobar, conocida como “Charo”, quien en 2020 fue convocada para trabajar en el Hospital de Campaña Escuela Hogar durante la pandemia de COVID-19. En ese contexto comenzó a cantar para los pacientes internados como una forma de acompañamiento.
“Surgió como algo espontáneo. Y ahora lo hago muy seguido. A mí me gusta cantarles porque a ellos les gusta”, relató. Según explicó, muchos pacientes se encuentran conectados a oxígeno, pero aun así disfrutan de la música.
Escobar recordó que todo comenzó cuando un paciente le pidió un chamamé y ella decidió interpretar “Basilio Magos”, una canción tradicional de la provincia. También confesó que al principio sintió temor al comenzar a trabajar en el hospital, aunque luego encontró un equipo humano comprometido.
“Cuando llegué me encontré con un lugar totalmente equipado y con un grupo humano maravilloso, que entrega todo lo que tiene día a día. Ahora me siento útil. Amo mi profesión y voy a seguir adelante”, expresó.
Otra de las entrevistadas fue Olama Pérez Lugo, integrante de la Masonería desde 2006, quien destacó la importancia de la solidaridad y la empatía en la sociedad.
“La escuchaba cantar hace mucho tiempo y después la vi en esos videos que circularon en redes sociales, que nacen del valor de la solidaridad y la empatía, que hoy escasean mucho”, comentó al referirse a las intervenciones musicales de Escobar.
Pérez Lugo también explicó algunos principios de la organización a la que pertenece. “Tenemos un programa de estudios que tiene que ver con la filosofía, el simbolismo e incluso aspectos arquitectónicos. Masón quiere decir albañil. Hoy decimos que elevamos edificios de las virtudes y acabamos con los vicios, porque trabajamos mucho sobre la moral y la ética”, explicó.
Además señaló que para ingresar es necesario ser mayor de 18 años, tener buenas costumbres y evitar posturas fanáticas.
La tercera entrevistada fue Myriam Santos, profesora de yoga de la Secretaría de Deportes, quien habló sobre los múltiples roles que cumplen las mujeres en la vida cotidiana.
“Las mujeres somos multitareas. Además de todo lo que hacemos en casa, también desarrollamos nuestras profesiones”, sostuvo.
Santos explicó que muchas personas se acercan al yoga buscando relajación o alivio para dolores físicos. “Muchos llegan contracturados, con dolores de cabeza o musculares. A través de movimientos descontracturantes y la respiración comenzamos a trabajar para lograr una relajación”, señaló.
También aclaró que la práctica no está vinculada a ninguna religión. “El yoga no es una secta ni una religión; abraza a todas. Lo importante es tener la predisposición para cambiar”, concluyó.
Las historias compartidas reflejan distintos caminos, pero con un punto en común: el compromiso con el trabajo, la vocación de servicio y el aporte cotidiano de las mujeres a la sociedad.




