
El uso de DeepSeek y otros sistemas de inteligencia artificial comenzó a generar nuevas preocupaciones en materia de ciberseguridad. Según las investigaciones mencionadas, grupos vinculados con China incrementaron al doble sus operaciones después de incorporar estas herramientas.
Uno de los actores identificados utiliza el alias knaithe o KnYuan. En sus operaciones habría combinado DeepSeek, Hermes Agent y Telegram para automatizar diferentes etapas de los ataques.
La principal preocupación de los especialistas está puesta en la velocidad. Procesos que anteriormente podían requerir semanas o meses de trabajo ahora podrían ejecutarse en cuestión de minutos mediante sistemas capaces de automatizar tareas.
El fenómeno también llegó al ámbito político estadounidense. Entre las iniciativas mencionadas aparece el proyecto HR 1121, "No DeepSeek on Government Devices Act", que busca restringir el uso de la herramienta en dispositivos gubernamentales.
A la discusión sobre seguridad se suma otra relacionada con la confiabilidad de la inteligencia artificial. Una auditoría de NewsGuard registró una tasa de error del 83% en una prueba de precisión atribuida a DeepSeek.
Uno de los episodios más graves señalados ocurrió en Taiwán. Al menos 85 cuentas gubernamentales habrían sido comprometidas y los atacantes habrían obtenido información correspondiente a más de 2.500 registros de personal.
La expansión también habría alcanzado a una agencia de seguridad nuclear y a por lo menos siete empresas del sector energético.




